sábado, 29 de noviembre de 2008

Crónicas de bar en Santiago de Chile


Microcuento publicado en la edición de Literatura Comprimida 2007, Huelva, España.

Así que cuando yo decidí por fin tomar la delantera y demostrarle que era alguien, que he vivido, putas que he vivido, que ojalá me preguntara cosas, que qué piensas de esto y de aquello y de lo otro, tomé una cerveza –demorándome en preparar las próximas palabras como hacía siempre que no tenía claro que crestas iba a decir– y le di un gran sorbo, luego del cual ya tenía previsto hablar de algo, pero unas ganas infernales de eructar me invadieron el cuerpo, me subieron desde el esófago y se me escaparon por la garganta, y ahí me quedé, eructando vergonzosamente y sin palabras que decir, ni siquiera para salvar la situación.

Pero ella me miró, y sonrió.

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